miércoles, 25 de octubre de 2023

[21] LIBRERÍAS

 

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LIBRERÍAS

 


En una de esas calles concurridas y con muchas tiendas veo algunas librerías. En una todos los libros están en turco; pero lo llamativo es que se trata de una librería con un bar incluido. En un corredor, al final de la estantería de libros hay una barra , de esas con asientos altos para consumir tragos, con su respectivo barman limpiando copas , y detrás hay nutrido muestrario de botellas con todos los licores de todas las marcas posibles Reviso y solo entiendo que están todas las novelas de Pamuk, García Márquez y Paulo Coelho.   En otra librería pregunto si tienen libros en español o en ruso. El empleado me contesta que tienen toda una sección de libros en español y me lleva hasta la misma. Ciertamente hay una vitrina con libros en español, pero curiosamente son muchos y al mismo tiempo hay un solo ejemplar: todos son del   Principito de Antoine de Saint-Exupéry. Uno concluye que paradójicamente la presencia de algo puede ser plural y al mismo tiempo singular, múltiple y solitaria . La Querella de los Universales, pues, con Platón y Aristóteles incluidos. 

martes, 24 de octubre de 2023

[20] DULCES

 

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DULCES

Nos sentamos en el café Nakke Gálata para nuevamente disfruta de un café turco, un té y algún dulce.

 


 Nunca había visto una industria del dulce tan variada en sabores, colores y presentaciones. Los muestrarios de los negocios son una verdadera maravilla de cajas, de todos los tamaños y diseños , repletas de golosinas surtidas . Cómo médico es inevitable hacer asociaciones no muy agradables, especialmente cuando haces loas a una gastronomía tan espectacular como la turca; pero en alguna parte leí que Turquía es el país europeos con mayor porcentaje de diabéticos adultos. Bueno, como dice un refrán: A nadie le amarga lo dulce.




 



 

[19] ALFOMBRAS

 

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ALFOMBRAS

Domingo, 3 de septiembre.

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Ayer vi a unas señoras tejiendo alfombras y zapatos. Las alfombras turcas son muy famosas en todo el mundo, y cuando caminas por las calles de Estambul es frecuente encontrarse con talleres artesanales con su respectivo tejedor o tejedora que pacientemente va dándole forma a los hilos de diferentes colores. Los paisajes, personajes o escenas de la vida turca poco a poco asoman sus contornos como los cuadros de pinturas. Hay alfombras muy grandes, medianas y pequeñas . Hay alfombras para las paredes, los pisos o para colocar sobre un escritorio.




 El arte de hilar me recuerda a los tejedores de chinchorros y hamacas de Las Mercedes del Llano. Mi abuela Matilde tenía un bastidor en la sala de su casa, y allí hacía sus chinchorros llaneros. En el pueblo había otras tejedurías caseras. Yo me detenía en alguna puerta o ventanal para observar a un señor con un cigarrillo que tejía en su armazón de madera. Esto sucedía cuando iba a la escuela de primaria Monseñor Rodríguez Álvarez”. Mi cerebro infantil llegó a la conclusión de que se tejía mejor echando humo por boca y la nariz.. El señor de este recuerdo vestía invariablemte una piyama azul claro, calzaba chancletas, y de tiempo en tiempo salía a la calle, se sacaba de alguna parte una manguerita de la cual salía un chorro, mientras seguía echando humo como los barcos de leña que veíamos en las películas. Estaba orinando a través de una sonda. Esto último lo entiendo ahora.

En la noche soñé que yo era profesor de alpargatería. Los estudiantes me enseñaban sus trabajos, y lo les colocaba las máximas calificaciones. Mis colegas me preguntaron por qué les ponía a mis alumnos esas notas altísimas , les contesté: Porque no sé nada de alpargatería.

lunes, 23 de octubre de 2023

[18] EXPLORANDO LAS ADYACENCIAS DE LA RESIDENCIA.

 

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EXPLORANDO LAS ADYACENCIAS DE LA RESIDENCIA.

 


Salgo a explorar las adyacencias de nuestra residencia, y por prudencia tomo notas de todos los lugares para orientarme al regreso. Sufro de eso que llaman “cretinismo topográfico”. Una vez me perdí el primer día de estudios de bachillerato en San Juan de los Morros. Sali de lo más tranquilo al liceo Roscio, asistí a las clases y me devolví. Pasé varias veces por mi residencia sin percatarme, hasta que alguien, por casualidad de Las Mercedes del Llano, me gritó: ¿Estás perdido? Y me explico donde estaba mi casa. El perdido no ve lo que busca, simplemente está perdido. Desde ese episodio escribo en una libreta, papel o cartón los sitios por donde paso hasta que de tanto trajinarlos me los aprendo.

 

Lo primero que hago es escribir que sobre la parte superior de la puerta de la residencia hay una inscripción: 84-ABANT 83. El edificio del frente se identifica como “ARMAN AP”. Inmediatamente del lado derecho está la cafetería “goreme muhallebicisi”. Empiezo mi caminata. En la primera cuadra, antes del semáforo , está la panadería  “Resun”, muy concurrida por comensales que desayunan y toman el café turco o el té en vasitos que parecen de juguetes.

Una tienda de celulares, “Gokada store tel” ,está vacía y los empleados están entretenidos con sus propios celulares; pero la panadería “Nazar pastenesi”  está repleta, como también lo está otra llamada “Kafkas”.

Me detengo en un establecimiento que luce su mercancía sobre un estante colocado en la acera. Una tablilla tiene un letrero: Manti-Pelmeni. Parecen raviolis rusos.

Un gato me sigue por un largo trecho. Los gatos son protegidos, y eso es parte de una política gubernamental. Los gobiernos dictan directrices que se hacen costumbre con el tiempo. Gandhi decía que “un país se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales”.

El restaurant “Pasadoner”  está apenas abriendo sus puertas. Cerca hay un aviso que claramente es un cartel para buscar a un gato perdido. La foto muestra al felino negro brillante con un collar amarillo.

Giro a la izquierda. Llegó hasta la “Tuna parfumeri”, cerca de una establecimiento identificado como “Koska, al lado de una ” venta de accesorios (¿de qué?). Me topo con una extensa muralla, pero no es de las antiguas. Se ve muy moderna,

En cada sitio que visito la gente fuma. Aquí no hay avisos de que “este local es libre de humo”. Si los hubiese tendría este lema: “Aquí usted es libre de echar humo”. Es curioso que existan todo tipos de grupos reclamando sus derechos, a veces extravagantes, y no haya o no sé de alguno que luche por los fumadores.

Cruzo la calle con mucho cuidado. Los chóferes manejan a su manera, y no hay esos rayados que en otros países son sagrados para la gente de a pie; sin embargo, una vez vi a un carro detenerse para que un gato siguiera tranquilo su caminata.




[Raki]

Entro una licorería para comprar “Raki”, la bebida alcohólica más popular turca . Pamuk la nombra mucho en sus novelas. Trato de explicarle al vendedor que quiero una botella de Raqui, pero sin anís. No soporto el anís. Compro la que me sugiere, pero igual tiene anís. El empleado me propone unos tabacos, como suponiendo que el servicio de intoxicación debe ser completo. Salgo de la licorería con la botella de Raki y unos tabacos turcos, más baratos que los que compré en el Gran Bazar. Al salir veo una venta de libros ambulantes, pero todos los libros están en turco.

De regreso me siento en el “goreme muhallebicisi” . Me sirven un café turco con una vaso de agua, como lo servían en Sabana Grande en Caracas.

 

 


[17] UN SUEÑO CON VÉRTIGO

 

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UN SUEÑO CON VÉRTIGO




[Dibujo de Natalí ]

Sueño que escalo una columna muy alta. Llego hasta su cúspide , pero no puedo saltar hasta su superficie . Mis manos se aferran al capitel. Miro hacia abajo y siento terror y vértigo ante la distancia enorme que me separa del suelo. Pienso en bajar , pero es más peligroso , me digo. Subir es más fácil que bajar. Los gatos saben de esto, y yo   lo sé desde que subí los morros de San Juan en el 2004 y que Natalí dejó para el recuerdo en un dibujo. Subí sin dificultad, pero bajé con gran dificultad , a gatas, o más precisamente, sentándome en cada barranco para deslizarme y agarrado de los arbustos. Regresé a casa con toda mi vestimenta hecha jirones y las manos sangrantes.

Decido escalar hasta la cima de un salto. Coloco mis pies sobre un espacio que ha dejado un ladrillo desprendido, y cuando siento que estoy firmemente apoyado tomo impulso y me despierto de inmediato. Busco una explicación de cuál hecho desencadenó este sueño. Así lo recomienda Freud en su libro “La interpretación de los sueños”. Unos días antes estuve buscando información sobre el Obelisco de Constantino y encontré esta cita textual:La superficie del obelisco se encuentra muy dañada, ya que los jóvenes jenízaros solían subir hasta lo más alto para demostrar sus habilidades”. Los jenízaros eran los soldados del Imperio Otomano. Ahora bien, los jenízaros utilizaban como escalera los huecos que quedaban de los adobes que quitaron los soldados de la Cuarta Cruzada (1204) cuando arrancaron las láminas broncíneas que cubrían el obelisco.




[Obelisco de Constantino]


viernes, 20 de octubre de 2023

[16] EN BALAT Y FANAR

 

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EN BALAT Y FANAR

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Hoy es sábado, 2 de septiembre. Natalia debe descansar. Katia, María y Valia irán a unos barrios que están unidos, no sólo geográficamente , sino también por su historia y su llamativa estructura arquitectónica con casas que se parecen a las coloniales nuestras. Se trata de Balat y Fanar con sus calles de piedra , empinadas y angostas como las de Venecia. El primer Barrio tiene la impronta de las culturas judía, griega, armenia y turca; mientras que el segundo refleja más la influencia helenística.

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[Valia]


Las casa de Balat y Fanar, pintadas con vivos colores primarios, pero también secundarios ,tienen grandes ventanales de hierro forjado y acabados artísticos de filigrana.




Hay casas de varios pisos con acogedores balcones y paredes cubiertas con enredaderas que llegan hasta los techos para luego desparramarse con sus flores pensiles como en los Jardines colgantes de Babilonia.



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Los aposentos para rendirle culto a Dios y en que se congregan los feligreses de las religiones abrahámicas resaltan por sus formas y entramados peculiares y atractivos que se materializan en las sinagogas, templos ortodoxos y mezquitas.




[Castillo rojo]

Un aparte merece el Castillo rojo o escuela griega instaurada en 1454, pero cuya sede actual fue construida en 1883. Desde su cima los estudiantes contemplan el cielo estrellado mientras aprenden astronomía.

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[Valia y Katia]

Los gatos son parte de la ciudad y llevan una vida sin preocupaciones. A diferencia de los felinos de otras ciudades, los gatos de Estambul se han humanizado y sus vidas se han compenetrados con las de los habitantes, Se comportan mansamente y con la seguridad de que tienen tantos derechos como cualquier otro ser por muy racional que se crea.

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Por los relatos de las muchachas estos barrios estambulenses me recuerdan el barrio empedrado y casas coloniales de colores atractivos, llamado “Santa Lucia” en Maracaibo; y que los venezolanos conocemos por las gaitas, la más famosa de las cuales es “Pa que Luis, allá por Santa Lucia”. Visité este hermoso lugar y le tomé fotos.


[Barrio de Santa Lucia en Maracaibo]

 

Por sus tiendas, cafés y restaurantes con gente que disfruta un momento de esparcimiento ,sin las preocupaciones cotidianas que agobian a cualquier mortal,  Balat y Fanar remiten al Barrio Latino de París, inmortalizado por Henry Murger en su libro “Escenas de la vida Bohemia” y llevado a la ópera por Puccini. Esta ópera, muy buena para tiempos decembrinos, la tenía en mi biblioteca de San Juan de los Morros.




[Colección de discos de ópera, Biblioteca de San Juan de los Morros]

jueves, 19 de octubre de 2023

[15] EN EL GRACE ROOFTOP

 

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EN EL GRACE ROOFTOP

 


Una de las actividades turísticas más atractivas es contemplar Estambul desde una terraza. Una tarde tratábamos de regresar a la residencia, y un hombre, con el traje típico de los recepcionistas de bares y cafetines,     nos abordó. Nos habló de las ventajas del restaurant-terraza donde trabajaba. Nos dio una tarjeta con la dirección del local y prometimos volver. Cuando una noche decidimos visitar el sitio para ver la ciudad desde las alturas , yo no pude encontrar la tarjeta; no obstante, ubicamos otra terraza ( El Grace Rooftop) porque estos ambientes para noctámbulo son muchos.

 

 

 

 

 

Cuando nos dirigíamos al sitio nos topamos con el Obelisco de Constantino, y eso me hizo comprender que estábamos en predios del Hipódromo donde habíamos estado con María. Me acerco al Obelisco , es de piedra , en muchas partes está deteriorado. Luego averiguo lo siguiente: no se sabe la fecha exacta de su levantamiento, pero Constantino VII lo restauró en el siglo X.  En el 1204 los vándalos de la Cuarta Cruzada le quitaron unas placas de cubre que recubrían la estructura y por eso sólo quedaron las piedras desnuda que le dan ese aspecto de deterioro.



 

Subimos hasta el último piso. El Grace Rooftop es un restaurant de lujo. Nos ubicamos en una mesa colocada en un extremo con una parte cubierta con vidrios, y otra al aire libre. Desde allí podíamos subir unos peldaños más hasta la propia azotea. Degustamos platos del país que para nosotros eran exóticos con vino y cervezas y música de fondo.






 

Desde nuestra azotea paradisíaca la ciudad se nos presenta bajo las sombras y las luces artificiales con sus magníficas y famosas edificaciones. Todo este ambiente conforma una vista fabulosa. .Bajo una luna grande las gaviotas revolotean y graznan.

 



 


 

 

miércoles, 18 de octubre de 2023

[14] EN EL GRAN BAZAR

 

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EN EL GRAN BAZAR

 


Hoy es viernes, primero de septiembre. Vamos al Gran Bazar de Estambul o como está escrito en turco en el frontispicio “Kapalicarsi”. Fue fundado en 1461, el sultán Mehmed II; es decir, estamos sobre los mismos aposentos por los cuales de paseó el conquistador de Constantinopla .

El Gran Bazar tiene más de cuarenta y cinco mil metros cuadrados , más de sesenta pasillos, dieciséis patios (Borges decía que por los patios entra el cielo a las casas ) y veintidós puertas.  Sus cientos de puesto de venta son una verdadera prueba para un practicante del estoicismo, filosofía que aconseja ir a estos lugares comerciales atractivos y vencer la tentación que agobia a cualquier mortal de la sociedad de consumo. En otras palabras, ver cada estante y sus mercancías , disfrutar de todo lo bello y sabroso de las vitrinas y mostradores y no comprar nada. Esa es la prueba de que haz alcanzado un alto grado de estoicismo reflejado en es vigorosa fuerza de voluntad.

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El Gran Bazar en sus inicios funcionó como un mercado de telas. En Venezuela siempre se ha asociado a los turcos con la ropa y las telas. ¡Yo recuerdo a los turcos que llegaban a Las Mercedes del Llano y vociferaban por las calles “!cortes, cortes, cortes baratos!”. Mi madre llamaba al vendedor turco ambulante, que azotaba las calles del pueblo bajo un sol ardiente ,y empezaba a escoger las telas. Hago este comentario y Natalia dice que en la provincia rusa también era igual, pero con comerciantes autóctonos. La peculiaridad residía en el hecho de que las telas que traía el negociantes eran de un mismo color; entonces al tiempo se veía a los habitantes vestidos de un mismo color como lo hacen los integrantes de los conjuntos musicales.

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En una vitrina veo unos tabacos finos. Pregunto por el costo. El vendedor me responde que su precio es cuatro unidades por cien liras. Le hago una contraoferta: cinco por cien.  Me responde que jamás hará eso en ninguna circunstancia ni por ningún motivo. Me aparto para seguir mi camino; entonces corre tras de mí y grita a todo pulmón: ¡Acepto, acepto, claro que acepto!. El regateo está en el carácter y la sangre de los comerciantes turcos. Si no regateas durante la transacción comercial el negociante puede sentirse frustrado. Eso nos pasó con unas camisas. Inmediatamente que el amo nos dijo el precio, nosotros nos marchamos. El hombre tras el mostrador se puso cariacontecido , y esto significaba: ¿Dónde está el placer del regateo?

Al rato volvimos, pero el señor de las camisas estaba ocupado. El vendedor de al frente nos hizo una señal para invitarnos a su tienda y nos dijo: Tengo esas camisas tres veces más baratas; y empezó a mostrarlas. Entonces, el vendedor primigenio se asomó y le dijo algo en turco a nuestro nuevo proveedor quien se dirigió a nosotros con estas palabras: No puedo venderles nada. Me ha dicho que si lo hago soy un mal amigo, un vecino desleal que hace una competencia inmoral.

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Entramos a un pasaje donde hay varios puestos de venta alrededor de un patio en cuyo centro está un arbusto de vid ampliamente extendido con su ramaje y cargado de uvas, aspecto apacible que me hace recordar “El Brasero” de San Juan de los Morros, un sitio de carne en vara con un arbusto de vid similar al que describo.

En las entradas de los quioscos cuelgan alfombras y lámparas . Unos hombres juegan nardi o Backgammon (chaquete o juego de tablas reales). En tiempos estudiantiles jugaba con Sergio por horas enteras.

Los jugadores del patio colocan fichas sobre el tablero, hablan, fuman y beben té incesantemente en esos vasitos típicos turcos con sus respectivos platillos y diminutas cucharillas.



Un muchacho de acerca con un recipiente y con una manilla extrae agua de una pequeña estructura de ladrillos. Es un aljibe, me digo .


martes, 17 de octubre de 2023

[13] CUMPLEAÑOS

 

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UN CUMPLEAÑOS DE PELÍCULA.

Natalia ha celebrado su cumpleaños en varias ciudades del mundo, pero siempre esas celebraciones han tenido lugar en una residencia sobre la tierra. Esta vez la ocasión no pudo ser más exótica y afortunada: celebró su cumpleaños en un crucero sobre el Bósforo.






 Pero antes realizamos una ceremonia a la venezolana. Las muchachas le obsequiaron a su madre flores, frutas y una torta como preámbulo a la fiesta acuática al estilo de Georg Friedrich Handel que brindó un concierto sobre el río Támesis para el rey Jorge I en 1717. En mi colección de música clásica de mi biblioteca de San Juan de los Morros tenía esta historia, que me encantó, con su respectivo disco con el nombre de “Música acuática o Música del agua.”. Al escuchar esta composición junto a la leyenda, soñaba y me decía :debe ser algo muy bello y subliminal.




Mientras el barco se desplaza lentamente por las aguas tranquilas del Bósforo y la lejanía nos muestra las luces citadinas y sus mezquitas , nuestra mesa se cubre de platos exquisitos, desconocidos , hasta ese momento, por nosotros. Las exquisiteces se acompañan de ensaladas, frutas y vinos .





En el concierto interviene de primero un joven cantante con “Bésame mucho”. Luego desfilan grupos con bailes típicos turcos (Zeybek) con sus vestimentas coloridas y que giran sobre si mismos hasta el vértigo para demostrar su fortaleza física y predisposición para el combate. Luego intervienen mujeres con la danza del vientre. Una de ellas danza en solitario más tarde. Una joven que nos ofrece sus servicios fotográficos irrumpe el escenario y baila. No queda claro si fue algo improvisado o le estaba dando una lección a la chica .

Regresamos en la madrugada con las calles de Estambul abarrotadas de automóviles. El taxi se mueve lentamente como la luna grande que nos acompaña.



 

[35]EPÍLOGO

  [35] EPÍLOGO     Ha sido un viaje extraordinario, planificado como un reencuen...