lunes, 2 de octubre de 2023

{3] DEL AEROPUERTO A LA CIUDAD

 

[3]

Del aeropuerto a la ciudad.




En el aeropuerto nos sentamos a esperar. Los vuelos , muy largos, de las muchachas, estaban retrasados. Natalia vio en la pantalla que el avión de María había aterrizado y salió a recibirla. Mientras tanto yo me quedé con las maletas. María me sorprendió cuando se me acercó. Faltaba Katia. María salió a buscarla, pero Katia llegó primero. Toda parecía el jueguito de los escondidos.

Salimos hacia la ciudad en un taxi grande manejado por un joven turco. En los diferentes portales había leído que Estambul es una ciudad muy segura, pero que los taxistas se pasan de listos. Conversamos con el chofer en un inglés colectivo y a un nivel que no pasaba las clases más elementales del bachillerato y, por supuesto,  no llegaba al Inglés Básico de Agusto Ghio D, un librito que me recomendó un dominicano con estas palabras:

—Con este manual podrás hablar inglés en cualquier parte del mundo. Sólo tienes que consultarlo cuando tengas la necesidad de preguntar algo.

Pero el libro lo dejé en San Juan de los Morros.

El conductor habla hasta por los codos. Me pregunta mi nombre, y yo a su vez   le pregunto el suyo que nos parece la onomatopeya de la risa; y esto provoca la carcajada de todos.

La tarde avanza hacia la noche. El carro se desplaza a gran velocidad al mismo tiempo que la luna estambulita nos acompaña durante todo el trayecto.




 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

[35]EPÍLOGO

  [35] EPÍLOGO     Ha sido un viaje extraordinario, planificado como un reencuen...